La picardía de la ley

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cropped-o-JUEZ-facebook.jpgDesde mi mi infancia, he escuchado un refrán que era muy popular por los adultos de esa época, que ahora en mi adultez, entiendo a que se refería cuando lo citaban. Era muy común ver la cara de sarcasmo, cuando alguien pronuncia el dicho que dice “Quien hace la Ley, Hace la Trampa”.

Tengo entendido que se refiere a toda aquella norma que una vez creada sus propios creadores tienen la manera de evadirla, para que se aplique solo alguno pero ellos mismos quedar ilesos de cumplirlas. Amigos de esta picardía, está lleno el mundo. Estamos cansados de ver como los que hacen las leyes o imponen las normas no desean cumplirlas, dejando las imposiciones solo para algunos incautos.

Pero este refrán también ha sido interpretado de manera que cuando algunos han colocado una regla existen otras que han encontrado la manera de evadirla. Sea quien sea el autor de una norma, pareciera que lamentablemente las leyes son para quebrantarlas. ¿En quién se debe confiar entonces?

Un ejemplo ideal, seria cuando se crea una cerradura, promocionada como la más infalible, única en el mundo, con sistema de cierre innovador que no puede ser forzada, los cerrajeros ripollet te la venden quizás confiando también en su efectividad; pero al cabo de un tiempo, el cerrajero barcelona que te la recomendó ya la está reportando porque ha sido violentada por delincuentes. Es que acaso ¿se vendió la manera de forzarla por quienes las hacen? O ¿o los delincuentes solo esperan que lancen un nuevo producto para entretenerse vulnerándolo?

Este refrán es propio para ser aplicado a la cantidad de casos de corrupción, que se ven casi que a diario en la prensa alrededor de todo el mundo. Que aparte de la cantidad de asuntos importantes y graves que atender por parte de los gobiernos de un estado, deban perderse tiempo y dinero, realizando juicios de corrupción, para aquellas personas en quien confiamos lo harían bien.

Tristemente veo como las leyes se hacen cumplir para la mayoría, pero un grupo selecto muy cercanos de los gobiernos estas leyes parecen no existir. No quiero decir con esto, que el resto no deba cumplir con las leyes previstas en cada constitución de un país, sino que el privilegio de exclusión, hace que la corrupción entre a estas instancias.

Estoy seguro, que miles de personas se encuentran en la misma situación de desesperanza que me encuentro yo, por no poder confiar en los que juraron que serian nuestros representantes y velaras por nuestros intereses. Parece que esto nunca va a cambiar, porque se está sumergido a la moral de quienes nos gobiernan.

Es una cuestión de suerte, que quienes estén a cargo, en ese momento, sean personas dignas del cargo que ocupan, que hagan cumplir las leyes como se debe y a quien se debe, sin excepciones de ningún tipo. Pero se corre el riesgo de que sea infectado su espíritu honrado, leal y de buena moral, por quienes tienen viciado el sistema. Parece ser un callejón sin salida.