Justicia por Mano Propia: ¿Victima o Delincuente?

La justicia que significa el derecho de lo justo, está previsto en los muy de moda, derechos humanos, como unos de los principios que necesita la humanidad para tener una vida digna, pero que parece que no son tan fáciles de cumplir por los que fueron creados.

Es la necesidad de darle a cada quien lo que le corresponde o le pertenece. Pero este término es tan subjetivo que no es tan fácil de determinar. El mundo se ha vuelto un caos. Las leyes son quebrantadas a diestra y siniestra y a los organismos encargados es cada vez más imponerles justicias, porque ellos mismos están corruptos en muchos de los casos.

Judge and gavel in courtroom

Los ciudadanos se encuentran en una situación de desprotección ante la delincuencia, que genera una condición de angustia, cuando no es suficiente con cargar guardaespaldas a los lados – cosa que es una locura – ni decirle a cerrajeros 24h que blinde tu casa porque al salir siquiera a sacar la basura, te puedes convertir en una víctima de un delincuente.

No te salvas de ser una víctima, ni porque seas policía, vigilante privado, cerrajero urgente, guardaespaldas ni ningunas de las profesiones que están relacionadas con la seguridad en cualquiera de sus niveles. La justicia está sin derecho, ni razón ni equidad por razón de sus propios creadores.

Los individuos se han sumergidos en un pensamiento fuera de la realidad, al pretender tomar a la impasible justicia por mano propia, hacer valer los derechos humanos a la fuerza, sin pensar que de hacerse una tendencia esta práctica, podría revertirse colocándonos en una posición de mayor de vulnerabilidad.

¿O es que es posible creer que el enemigo se quedara con los brazos cruzados ante las acciones tomadas contra su maldad? No hay que perder la cordura, apostando a un ambiente de lucha ante los derechos fundamentales de la vida. Hay que recordar que cuando tu matas o maltratas te estas convirtiendo en uno más de los delincuentes.

Estas reflexiones son más difíciles para las personas que han perdido en manos del hampa a sus seres queridos, o los han dejado en la calle cuando roban sus pertenencias. Pero hay que tratar de anteponerse a las circunstancias para resguardar nuestra estabilidad. Nada bueno queda del caos y esto es fácilmente comprobable con los diferentes hechos en el mundo.

No hay que olvidar que existen muchos casos, cuando algunas circunstancias pintan como culpable al que no tienen alguna culpa, los que han muerto siendo inocentes. Es mejor decidir con la cabeza fría, para tomar una decisión más adecuada.

La justicia también es una virtud propia del ser humano. No se puede ser justo lleno de rabia o de ira, hay que pensar lo más objetivo posible para imponer la justicia, y llenos de emociones encontradas jamás se podrá lograr. Quizás no sea la mejor decisión esperar a que exista una justicia verdadera, pero tampoco es la más adecuada que una sociedad se convierta en miserables delincuentes que tomen la justicia en su propia mano.